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A 800 burgaleses les va la vida sobre ruedas

A 800 burgaleses les va la vida sobre ruedas

Nunca vivir sobre rudas fue tan fácil. Burgos, como otras muchas ciudades, ha visto crecer en los últimos años su comunidad de patinadores, superando la moda que en su día fue, para convertirse en una alternativa de ocio y transporte más. Actualmente, en la ciudad hay unos 800 burgaleses que practican el patinaje en alguna de sus muchas vertientes, velocidad, urbano, agresivo… Y esto es gracias a que la tecnología de los propios patines ha evolucionado notablemente y la ciudad ha crecido, sin quererlo, en espacios donde practicar patinaje resulta realmente cómodo.

“El mundo del patinaje está ahora en pleno auge”, asegura Rafa Serna, uno de los tres responsables de la única tienda especializada y dedicada a la venta de productos para el patinaje, Be Roller. Él lo sabe bien porque atiende cada día a personas que se incorporan a una comunidad que crece con el paso de los meses. Así, se ha alcanzado una importante cantidad de patinadores que cada día se juntan para realizar rutas por la ciudad, además de participar habitualmente en eventos organizados por clubes de patinadores de ciudades próximas.

Pero en la ciudad también hay varios clubes que fomentan el uso de los patines a través de clases y quedadas. El que cuenta con más socios es Roller Burgos, con unos 150 patinadores inscritos. Este club organizó el pasado año el I Día del Patín, realizando un evento en el Bulevard en el que participaron más de 300 personas, algunas de ellas de provincias próximas. Así se alimenta un deporte que ha crecido de forma paralela en diferentes ciudades españolas.

Clases gratis

Para facilitar las cosas, en Be Roller se han propuesto muy en serio aumentar la comunidad de patinadores ofreciendo clases de patinaje gratis. Cada miércoles, de 19.00 a 20.00 horas, y sábados, de 11.00 a 13.00 horas, en el Parque Europa, todo el quiera puede disfrutar de una clase de patinaje, del nivel en el que se encuentre (iniciación total, iniciación y avanzado) puede hacerlo con solo acercarse a la tienda. Además, Be Roller cede gratuitamente los patines y las protecciones para utilizarlas durante las clases. En definitiva, que puedes aprender a patinar sin gastar un solo euro.

Muchos niños participan en las clases de Be Roller. BC

Muchos niños participan en las clases de Be Roller. BC

En este sentido, Serna insiste en queeste modelo permite al usuario saber si le gusta patinar, antes de realizar la inversión en todo el equipamiento. “Creo que es lo que le echaba a la gente para atrás. Y ahora está funcionando porque generamos más patinadores”, explica Serna. Hasta diez monitores hacen realidad estas clases en las que han llegado a participar simultáneamente un centenar de personas.

Día del Patín

Por otro lado, el gran día para los patinadores burgaleses, el Día del Patín, tendrá en 2017 su segunda edición. El club organizador, Roller Burgos, ya está pensando en mejorar el recorrido del pasado año (calle Madrid – Universidad de Burgos), aumentando las zonas de giro, después de que en la primera edición estos generasen problemas. Además, esta cita que se celebra en favor de la Asociación de Parálisis Cerebral (APACE) buscará que no se vuelva a dar la coincidencia con otros eventos deportivos que supongan una competencia directa con los patinadores.

Evolución de los patines

Pero la mayor culpa de que cada vez haya más amantes del patín la tiene el propio patín. Si hace 20 años el patinaje vivió una de sus etapas doradas con los patines en línea, hoy su construcción es tan superior a la de aquellas cuatro ruedas, que su utilización no tiene nada que ver. Según explica Serna, entonces se vendieron muchos pares, pero estos, en general eran incómodos, de mala calidad y, en muchos casos, no permitían tener una experiencia que el usuario quisiese repetir.

Sin embargo, los patines que hoy en día se comercializan permiten una gran sujeción al pie,gracias a los materiales que son flexibles y firmes al mismo tiempo. Su pisada también es mucho más confortable, con espumas de doble densidad. Y, por último, las ruedas absorben mejor las vibraciones y aportan una adherencia mucho mayor. Así, para hacerse con una buena equipación para ser un patinador moderado, es necesario invertir unos 140 euros en los patines, 25 en las protecciones para manos, codos y rodillas y 35 más para un casco. En total, unos 200 euros que hoy se gastará el que de verdad sabe que disfrutará viviendo sobre ruedas.

Fuente: http://burgosconecta.es/2016/08/14/a-800-burgaleses-les-va-la-vida-sobre-ruedas/

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